La Campana de Dolores es uno de los objetos simbólicos más representativos de la memoria histórica mexicana. Se encuentra asociada con el inicio del movimiento de Independencia de 1810 y con la convocatoria atribuida a Miguel Hidalgo en Dolores. Su valor trasciende su función sonora: se ha convertido en un símbolo de soberanía, identidad nacional y continuidad histórica. Su presencia en una exposición dedicada al México porfiriano permite contrastar los ideales fundacionales de la nación con la construcción política y simbólica del Estado durante el Porfiriato.